miércoles, abril 25, 2007

Luz

Se abre una puerta vieja de secretos guardados
la montaña la acoje, el sol se derrama en la madera
entonces: el verde es más verde, la música más música
y Amor comienza de nuevo a escribirse con mayúscula.

Es el viento que trae mensajes de lanas y tejidos
de hombres y mujeres de antes.
Los mismos que hasta ayer habitaron el desconcierto
de miles de cadáveres marchitos.

Me detengo a descifrar los códigos
del bordado que repite un chelo.
Es el tiempo del no tiempo desatado,
los misteriosos encuentros de los hilos
tejiendo sincronías con el mismo patrón dulce de hace siglos.

Es la gente de la oveja, el algodón, la espera,
de los hombres y las mujeres de los lazos
y las brumas.

Lloro de nuevo de gozo mientras llueve
y es la tierra que bebe celebrando...
y oigo tus pasos y el misterio me levanta
y recuerdo cuando soñaste a una muchacha maya
vestida de blanco,
tocando chelo con las piernas abiertas;
y de cómo la pariste
apenas estrenando el siglo.

Porque la hiciste , hermoso poeta de la imagen,
amor mío, verdad,
y quedó sonriendo para siempre
debajo del desorden de su pelo suelo,
e igual pusiste a sonreír a los muchachos
con sus rollos de lana de colores
amarillo, blanco, terracota,
y las madejas de hilo rodando descaradas,
circulares,redondas ,
por las escaleras de oro
del territorio vedado, robado,
rajando el rancio olor a naftalina
sacándole la lengua a los soldados.

Lloro de nuevo de gozo mientras llueve
y está tan clara esa imagen final
de aquella abuela sencilla, discreta...
esa que filmaste,
la tejedora final, soñada...
en el trono del tiempo
en el trono de oro
recuperándolo para su gente.

Todo lo soñaste, todo lo hiciste,
lo enviaste, mi amor, me los has traído...
y aquí estoy yo,
hoy: para entenderlo
y vos en todas partes
bebiendo de La Fuente...
regalándonos gotitas,
satisfecho con ese oficio de mayordomo
del destino.

Que la puerta se cierre para que guarde la belleza
y solo se levante el velo para quien la quiera ver,
que nadie atormente ahora a las flores con preguntas,
Las manos están vivas: y el coraje.

viernes, abril 13, 2007

Cuando querás

Cuando querás hacer de tu casa un hogar, contá conmigo.

Traigo el abrigo, el fuego, la paciencia.
Ofrezco el tacto, el alimento, la música...
de vos necesito las manos,
sólo las manos
las manos amables,
y valientes.

martes, abril 10, 2007

¿ Has visto?

La luna mengua
y a veces yo también.

sábado, abril 07, 2007

Una Canción de Peces

Tengo dos amores
atrapadados en el ansia y el deseo.
Ay!…Los dos me encantan. Cantan.
Ramas de un mismo árbol caliente.
Animales de la misma especie. Peces.

Los dos me habitan
y no se estorban casi nunca.
Son tan corteses y educados
que uno se hace a un lado cuando el otro pasa,
se saludan atentos
y se reparten
para entretenerme los días
sin hacerse daño,
acompañándose de celos desvestidos
mientras nadan en las aguas
subterráneas y oscuras
que bajo mi piel inventan.

Uno vino primero y era más joven
me enseñó el amor, el fuego y la paciencia.
Trajo caminos nuevos y deleites.
Otro vino después cuando era mayor
me enseñó el amor, el fuego y la aventura.
Trajo caminos nuevos y deleites.
Sin darme cuenta y al unísono
los dos me fueron creciendo
como fogosas semillas de sandía,
aunque no sin silencios, trabajos y tormentas.

Cuando uno me desató
el otro me contuvo,
cuando uno me asustó
el otro me protegió.

Tengo dos amores
atrapadados en el ansia y el deseo.
Dos hombres asoleados
que saben del fruto y del pájaro
del monte y del fuego
del agua y del encanto.
Del encanto.
Ay!…los dos me encantan. Cantan.
Ramas de un mismo árbol caliente.
Animales de la misma especie. Peces.

Tuve en ambos consuelo para la fiebre
que el otro me produjo.
Me pusieron toallitas frescas en la frente,
me aliviaron las jaquecas,
me frotaron con ungüentos,
animaron con carnavales de cariño
mi piel dormida.

Inundaron de posibles hijos e hijas
mi tinaja entusiasta
siempre que quisieron.

Con ambos compartí
los panes y otros peces,
los libros, las caricias y la música,
los mares, las estrellas,
el tiempo, la cena y la mañana:
en fin: La Vida.


Ambos me habitaron y me habitan
incluso ahora que no los tengo
porque uno se fue volando y mariposa
cruzó hasta la otra orilla de repente.
El otro anida por dentro aún,
me revolotea, dice desde mis adentros
que está cerca aunque esté lejos,
hoy habita otros suburbios
e intuyo que tiene miedo
de lo que es capaz de derramarse
en este territorio.

Estos dos hombres solitarios y morenos
me cantan cada noche entre las sábanas,
me agitan el cabello y ruborizan mis almohadas
con las cosas que se les ocurre
proponerme en sueños.

Tengo dos amores
atrapados en el ansia y el deseo.
Ay!…los dos me encantan. Cantan.
Ramas de un mismo árbol caliente.
Animales de la misma especie. Peces.


Los tengo y no los tengo
los vivo y se me mueren
estos dos amores míos,
estos dos pechos que me encienden.

El que voló se acerca y se me acurruca por las noches
me dice que tranquila, que no me asuste,
que ya vendrán tiempos mejores
y mejores amores
y con los dolores más consuelo
y crecerá la población de mis amores.

El que viene y se va
como marea
me dice que le de tiempo, que siempre estará conmigo
que ya vendrán tiempos mejores
y mejores amores
y con los dolores más consuelo
y crecerá la población de mis amores.


Ay! …los dos me encantan. Cantan.
Ramas de un mismo árbol caliente.
Animales de una misma especie. Peces.

domingo, marzo 25, 2007

Hijo

¿ Cómo iba yo a tener un hijo o una hija tuya si a vos mismo dos veces atrás ya te parí?

Recapitulo

De una tarde, una noche, un día, otra noche y otro mediodía juntos para sumar tan sólo, tan sólo dos días juntos, recapitulo:

1-tu voz
2-tu mirada
3-mi mano en tu nuca.
4-tu espalda.
5-los ojos claros de una madre
6-el miedo.
7-la alegría infinita de tenerte por un rato sólo para mi y el paisaje.
8-la montaña
9-abajo el golfo
10-las islas
11-el mar
12-tu risa
13-tus ojos cerrados, siempre cerrados
14-de nuevo mis manos atrapando el aire
15-los ramos amarillos que cuelgan de los árboles
16-el viento poderoso.
17-tu risa y las estrellas.
18-tus manos y la Osa Mayor
19-el frío
20-mi cuerpo temblando
21-tus ojos cerrados
22-mi desvelo
23-tu sueño
24-un libro
25-tus ojos cerrados y mi desvelo
26-el viento, la luz y la mañana
27-el muro, la piedra, tus ojos cerrados
28-tus gestos dulces
29-tus sombreros
30-la línea que tejen mis ojos de araña buscando los tuyos
31-tus ojos cerrados
32-el viento
33-vos desatando nudos y atando otros.
34-tu beso que me evade y tu mano que me busca.
35-tu abrazo que me huye y tu palabra que me acompaña y me nutre, me alivia, me sana.
46-tu ternura inevitable.
47-el desconcierto de tu silencio.
48-el concierto de tu risa.

Nada de lo que ha sido ha sido por nada.
Nada de lo que ha pasado por nada ha pasado ni pasado queda. Nos queda adentro, es parte de lo que somos y hemos sido.

A mi, ruidosa tejedora de palabras, me llevás en tu maleta. Soy tu genia en la botella. Es cosa de frotarla en la pancita y estaré allí para cumplirte tres deseos. De nuevo. Como siempre, y felíz. No hay evidencia mayor que tu angustia, tu duda, tu enojo guardado.

De vos embarazada quedo, con vos adentro haciéndome mayor, recorriéndome dulce, lechoso, blanquecino, despacito, en cada territorio interno, cada cavidad , cada bajada, cada subida.

El viaje comenzó hace miles de años. La última vez nos quedamos de ver ante un caballo blanco. Vestida igual de blanco te monté como nunca he montado nada. Vestida de blanco me regué por vos, te regaste en mi, con los ojos cerrados, cerrrados en cada gemido. En cada lágrima de gozo se me iba una vida y me volvía otra. Tus manos pájaros domando el ritmo desesperado que me nace en las caderas.

Te hubiera recorrido la vía láctea entera, todas las estrellas para nosotros encendidas. Todos los abismos superados, todo el miedo vencido, toda la suerte echada por la piel, todas las espadas depuestas, rotas...y los más delicados cantos arrullándonos.

Te hubiera vivido yo felíz todos los mares, todos los cachos de luna, las preguntas, las venus todas.

Cuando desperté ya no te vi pero te me quedaste en la tinaja. Pedí al cielo que mis pechos duros fueran la profecía de la vida... el regalo de un pedazo de amor creciéndome allí donde tu río blanco de animal dormido se desborda cada vez que quiere.

Al cielo le di permiso de hacer y des-hacer en mi cuerpo lo que quisiera. Hice un pacto con él, de noche y desnuda. A la luna le rogué que fuera cierto, que tanto esfuerzo solitario por escalar esas paredes me llevara al enlace de una célula multiplicándose, abierta.

Un hijo tuyo, una hija tuya. Era tiempo ya. Lo he deseado tanto.

Lloré la persistencia de la humedad entre las piernas, las estrellas brillándome en los muslos.
Acepté.

Desperté de nuevo hoy por la mañana. Estaba sangrando - y no había ya luna y no era el tiempo-.

Estaba sangrando como siguen sangrando todas las que esperan.

La palma de tu mano

Es la palma de tu mano
el valle donde todo cabe,
todo comienza,
todo termina.

Es la palma de tu mano
donde no hay más nada que un beso,
una palma
de una mano
y un encuentro.

Anduvo un beso urgente

...junto a todo un enjambre de abejas-besos buscando suelo donde verterse, tierra fértil para sembrarse, atarse, nido para acunar con hambre de saliva-miel los hijos e hijas de sus ganas.

Anduvo siglos, rodó, buscó y se posó en el valle de una mano solitaria, desnuda, transparente. Se regó entre las ramas de sus dedos andaluces-mayas-chorotegas... se entregó y se sintió agradecido.

Pero el beso era ambicioso, y quería más, y más, y más y trepó el brazo, la axila, el vello... deslizó la lengua por la oreja silenciosa. La penetró. Tras de sí se vertió la catarata de abejas bailarinas, se soltaron las exclusas, se rompieron presas, se quebraron los diques que acusiosos ingenieros habían construido con devoción de clérigo.

Allí no hubo más urgencia, ni beso...sólo cantos y flores.

¿ A quién se hace daño cuando...

una caricia levanta vuelo

...cuando se nos suelta irreverente,
malcriada, aventurera, una mano mariposa
queriendo hacer nido ?

¿ A quién se hace daño?
Decime, vos...
que todo lo sabés.

Ella tenía los ojos claros

Ella tenía los ojos claros,
los ojos cerrados,
tenía miedo,
no quería ver.

Ella estaba asustada,
le solté encima unas flores,
sonrió,
se fue,
siempre con los ojos claros,
siempre con miedo,
siempre sin querer ver...

dentro de sí misma
el amor sigue dormido
deseando entender.

sábado, marzo 24, 2007

A veces

A veces la palma de una mano
es el ancho valle
donde caben todos los orgasmos

viernes, marzo 09, 2007

Boca

Boca Vibra Vive Boca
Boca Ancha Boca Flor
Boca a Boca
Boca Muerte
Boca Risa Boca Amor.

Boca Limpia Boca a Boca
Boca a Boca
Boca Luz.

Boca
Palabra Palabra Boca
Boca Boca
Boca Canción.

Abrazo Boca
Boca Deseo
Boca a Boca
Dulce Boca
Labio, Labio, Labio
Labio
Destino y Labio
Nombre y Latido
Boca Abrazo.


Bocación.

sábado, marzo 03, 2007

Mare-Hada

Ay marea que me marea
Y me deja mareada,
Mojada, verde en algas
Ay marea…

Es del amor...

Es del amor del que me salen flores
Es del amor que te tengo
Y no hay caso

Es del amor que te tengo
Por eso hoy fui a compar un florero
Para adornar mi casa.



martes, febrero 27, 2007

Es Agua y es mi mamá

Es agua, agua, sudor, ampollas, ríos, lágrimas.
Es agua. Es líquido amniótico.
Es el amor
y es mi mamá y las mariposas
y unas ganas terribles de llorar.

lunes, febrero 19, 2007

Esponjada

Esponjada
esponjada entre los dedos
esponjada
esponjada entre las piernas
esponjada
esponjada entre los labios
esponjada
humedecida
con los brazos abiertos
con los ojos abiertos
con las manos abiertas
las aguas abiertas
las olas abiertas
abierta toda
y todas en todas las puertas
los peces nadándome abiertos por dentro
esponjados
todos rosados
coral salado
mullido
delicado
aguas y enaguas esponjadas
humedecidas
bendecidas
Enamoradas
enceladas
embravecidas
furiosas
colocadas
esponjada

Vivo esponjada
Desde que te vi otra vez.

sábado, febrero 10, 2007

El y Nosotras

He amado a un hombre,
sólo a uno.
Lo he encontrado en rostros y cuerpos distintos
a través de interminables calendarios.

Lo he reconocido por el canto de pájaro con que mueve las manos
y por esa manera peculiar con que me mira, a veces sin quererlo.
En ocasiones ha sido solamente cosa de olores conocidos,
en otras ha sido cosa de razones.
Verdades.

Me ha hablado en español, en francés, en inglés, en portugués,en árabe...
y en esos idiomas infantiles que susurran las parejas cursis.

Con él cabalgué en moto potreros verdes,
me trajo libros de regalo, me hizo reír,
me contó de ciudades desconocidas de otros continentes,
me enterneció su risa escandalosa, su delicado gesto,
me mostró el camino , el ojo hondo del fuego,
me navegó despacio, me despertó los peces, me trajo flores...
con él asumí riesgos y lloré muchas tardes.

Por él quise morir muchas veces.
Por él mismo viví.

Fue él, el que lanzó piedrecitas tímidas a la laguna del encanto
en tardes de sosiego.

Me salvó, lo salvé, nos salvamos.

Cazamos mariposas para vestirnos con ellas,
cocinó para mi, me nombró su reina, leyó conmigo poemas y me cantó canciones,
comimos mandarinas para luego perfumarnos con las cáscaras.

Entramos desnudos al mar, bebimos de la lluvia como iniciados,
atravesamos ansiosos aduanas y aeropuertos,
reptamos andenes con maletas cargadas de regalos,
abrimos un paraguas para sostenerlo a cuatro manos,
y sin guantes.

Me presentó amigos nuevos,
me sacó a bailar boleros -entornados los ojos de galán enamorado-
me colocó con gracia una pulsera de oro en la muñeca
y un anillo espejo de luz entre los dedos.

Me sostuvo, me contuvo, me dio de beber en el hueco de su pecho.
Lo lloré.

Acomodó sus brazos para que yo me acomodara,
sacudió las almohadas para que yo soñara,
medimos juntos cada palmo de la Habana Vieja,
soñamos nuevos mundos desde aquel malecón de oro,
nadamos luego el Golfo de Nicoya pescando atunes , macarelas,
algas fosforescentes...
comiendo ostras con cebolla morada.

Entramos de nuevo al vientre de la madre elevados en velero,
me contó los cabellos y nombró cada uno de mis poros,
me dijo que era linda y me rascó la espalda
allí donde mis manos no alcanzaban.

Me dio , le di y nos dimos todo muchas veces.

Me robó el más apasionado de los besos
una madrugada cualquiera enfrente del Cuartel,
en una calle de Alajuela, debajo de los mangos,
de noche en Fraijanes sus manos dibujaron corazones en mi espalda.

Nos poseímos en Managua y manchamos sábanas de sábanas.
Mercedes Sosa, Chico Buarque y Silvio Rodríguez
nos dieron serenata.
Me besó delicado en el Café Tortoni,
allí tomamos un café.
Volvió siempre a besarme y dio igual si en Coral Gables o en el Paseo del Prado,
debajo del mar en Punta Uva o en La Quinta Avenida ,
la de la isla y la de las tiendas finas,
arrebolado ante las aguas mansas del Sena,
en Nueva York bailando salsa,
o bañado por la espera de la luna liberiana.

Por él me desabroché la blusa y todos los sentidos,
hice silencio en habitaciones prohibidas,
me deshice, me hice y me rehice
haciendo cola en moteles y hoteles de pésima reputación.

Por él hice llamadas incómodas y colgé en cuanto me atendieron,
por amarlo fui herida, maniatada, vilipendiada y admirada.
Martirizada. Santificada. Beatificada. Hada.

A él le escribí poemas y se los mandé a la cárcel,
a la misma cárcel fui a verlo una vez.

Le envolví las piernas entre las mías cuando dormimos juntos,
le dije cosas dulces al oído...me colocó promesas entre las manos,
le besé los párpados, me besó los pechos, bebí de su ombligo,
me escribió cartas de amor, lloramos canciones tristes,
lo peiné despacio, le corté las uñas,
me sembró un hijo, quiso que lo acompañara...
tomó mi mano cuando se me rompió la fuente,
tuvo miedo conmigo muchas veces
y conmigo lloró ante las alma de Gaudí, Van Gogh, Piazzola,
Tikal y el Atitlán.

Secó mis lágrimas, me descalzó.

Juntos nos sobrecogió La Catedral de Córdoba,
la Torre Eiffel, Ellis Island, El Circo del Sol,
los pies desnudos de Chichicastenango,
los violines espontáneos de Londres,
el mar, desde la punta, en Manzanillo,
María Bethania, la Isla de Flores,
los ojos de las niñas tristes de San Salvador.

Fue él quien me enseñó a lanzar las anclas y a hacer nudos fuertes (pero fáciles de soltar)
me abrigó y compartió mi risa, mi mesa, mi cama, mis dolores,
incluso alguna misa ajena,
nadamos juntos abrazando delfines
y mundo submarinos,
bebimos champán en una playa solitaria para celebrar el año nuevo,
leyó mis recuerdos, lloró como yo misma con mis amores idos y sufridos,
rezó mis rezos, bebió mis fluidos...
me vivió.
Me perdonó.

Lo vi desvanecerse y viví para contarlo,
lavé su cuerpo enfermo con mis manos,
vestí su cadáver, lo besé con pasión antes de despedirlo,
le puse un mechón de mi cabello en su camisa,
llevé a nadar al mar sus cenizas secas.

En el mismo lugar donde el amor se nos declaró travieso
disparé por él tres tiros al aire.
Por él y para él me lanzé al agua
para que mi cuerpo se lo tragara de nuevo.

Lo despedí cientos de veces.
Me recibió.

Regresó sin llaves, de nuevo y con anteojos, tocándome la puerta.
Parqueó su carro en mi garage,
nos abrazamos con confianza después de tantos años.

Amaneció de nuevo y estaba conmigo.
Eran siempre sus manos andaluzas.
Era siempre su sudor , su beso y una misma la emoción.

Cuando me amó era quien necesité justo en ese momento
para aprender algo, subir la grada que faltaba, sembrar una semilla,
recibir lo que tocaba...

Cuando le dejé, lo dejé llorando mi partida:
el aire tiene que abrir caminos nuevos tantas veces como el corazón se lo recuerde,
y es a veces la lágrima la estrella que ilumina.

Cuando se me fue y fui yo la que quedé llorando,
se fue para que yo pudiera descorrer la cortina sola,
levantar los velos...intuir músicas recién nacidas.

De pronto vuelve con el mar y es un murmullo de gaviotas....
No lo sabe ahora y no tengo que decírselo. No hace falta.

“amo el amor de los marineros,
que besan y se van…”

Fue el mismo y es en todos
el que desató la música de mis fibras,
el que me hace desplegar los muelles desde la orilla del miedo,
el mismo fogoso duende que se me asoma en sueños
y vive de nuevo conmigo lo único que los dos sabemos
y me dice y se desdice y viene y va siempre bailando amores.

He amado a un hombre.
Ha sido sólo uno.
Uno.

He sido tantas mujeres...
tantas...

una distinta con cada cuerpo moreno, una virgen con cada nuevo beso,
con cada músculo , con cada voz, con cada pecho distinto...
cada señal , cada espalda, cada muslo y cada nalga que he apretado con delicia.

Ha nacido una hembra nueva
con cada cuerpo ansiado que he tocado sola desde el alma y en silencio
para no despertar sospechas ni alborotar abejas.

He amado a un hombre,
sólo a uno.
Uno.

Con él he sido muchas mujeres.
Tantas.

He sido alta, frágil, delicada, rotunda, baja, pelirroja y crespa,
ancha de caderas, rubia y mulata,
dócil y furibunda.
He sido sirena y ave.
He estado callada y he reído a carcajadas.
He sido joven y más vieja.
Me he puesto trenzas para orar y me he soltado el pelo para bailar.
He tenido mil hijos e hijas como coneja,
hermosos niños de todos los colores
han bebido de mi la vida y me han hecho sangrar de gozo los pezones .

Mis piernas han sigo elásticas y esbeltas como palmeras
o tibias y esponjadas como un rollo de canela.
He lucido pechos rotundos como sandías
y pequeños y dulces como almendras.


He sido junto a otras, la única mujer para él,
la que reencuentra, encuentra y vuelve a reconocer también
a través de interminables y preciosos calendarios.

“en cada puerto, una mujer espera,
los marineros besan y se van…”

Todos los abrazos han sido siempre parte del mismo abrazo,
Todos los besos, honda humedad: el mismo beso.

Todas las flores , las mismas flores.

Las manos las mismas y sus colibríes y mariposas viejos conocidos.
Todos los hombres el mismo: El.
Todas nosotras la misma:
Nosotras:
Ella para él.

Uno.
Una.

Unificados bajo la tierra y sobre el cielo.
Arriba, Abajo.
Uno solo. Una sola.

Todo redondo, de nuevo,
y sin pecado.




( Gracias a don Pablo Neruda por su aporte en la palabra y las sales marinas )


2.26.2006

domingo, febrero 04, 2007

Anónimos y Libres

Hay países desconocidos
donde podríamos vivir
anónimos y libres,
plantar un árbol,
o más de uno,
soltar semillas,
cosechar frutas y lechugas.

Hay países desconocidos
donde podríamos morir
anónimos y libres,
plantar un árbol,
o más de uno,
sembrar encantamientos,
cosechar palabras amorosas y delicias,
recibir a los hijos y a los nietos,
arreglar los floreros,
tender la mesa,
prender la cama,
poner el fuego,
aplacar la tos,
abrir cortinas y ventanas,
separar el polvo de las pajas,
comer mandarinas por las tardes.

Hay países
donde podríamos vivir
anónimos y libres,
tan anónimos y libres,
tan anónimos y libres
tan desconocidos
y tan conocidos
como quisiéramos.

Enterrar al miedo,
tejer veraneras,
dibujar los sueños y las risas,
agradecer la lluvia, el sol,
el canto del gallo,
el café recién chorreado,
la panza abonbada de la yegua,
el relincho ardoroso de un perico,
la cola cantarina de algún perro,
la leche hirviendo en la cocina.

Hay países donde podríamos
tender la mesa,
poner la cama,
tender el fuego,
abrir las puertas y las almas
separar el polvo de las pajas,
hornear rosquillas por las tardes.

Hay países
Donde podríamos morir
anónimos y libres,
tan anónimos y libres,
tan conocidos
y tan desconocidos
como quisiéramos...

como quisiéramos.

lunes, enero 29, 2007

Hay Cosas que yo no te digo

Hay cosas que yo no te digo
porque si no te diría demasiadas cosas.

Hadas
Cosas
De más y hadas
Cosas
No te digo
Yo
Hay Cosas
Que
Yo No
T
Di
Go

miércoles, enero 24, 2007

Quien busca, encuentra

Cuando todo es niebla y bruma
y espesura
y no encuentro el camino que a vos me lleva
lo busco detrás de las palabras
lo encuentro escuchándome el corazón.

Despacito coloco mis oídos
en dirección del este de mi pecho
al norte de mi centro
al sur de mi espalda
y te encuentro allí
arrecostado, detenido, asustado
como siempre.

Qué enfermedad extraña te posee
que te impide decírmelo de frente,
que estás cansado,
que solo querés descansar
Y ya.

Aunque si me lo dijeras realmente
seguro que insisto
y te canto, te bailo, pongo música
te hago muecas y te cuento chistes
para que te rías
y con tu primera risa
recordés por qué te busco
y por qué si te busco,
siempre te encuentro.
Y por qué cuando te encuentro
se te olvidan los dolores y
te salen flores de los dedos
y caricias, y besos de todos los colores
y me abrazás y tus labios se suavizan,
se riegan...es inevitable...
y no recordás ya nada de lo que te preocupaba
y el mundo se detiene
para que solo nosotros dos lo usemos.