martes, febrero 27, 2007

Es Agua y es mi mamá

Es agua, agua, sudor, ampollas, ríos, lágrimas.
Es agua. Es líquido amniótico.
Es el amor
y es mi mamá y las mariposas
y unas ganas terribles de llorar.

lunes, febrero 19, 2007

Esponjada

Esponjada
esponjada entre los dedos
esponjada
esponjada entre las piernas
esponjada
esponjada entre los labios
esponjada
humedecida
con los brazos abiertos
con los ojos abiertos
con las manos abiertas
las aguas abiertas
las olas abiertas
abierta toda
y todas en todas las puertas
los peces nadándome abiertos por dentro
esponjados
todos rosados
coral salado
mullido
delicado
aguas y enaguas esponjadas
humedecidas
bendecidas
Enamoradas
enceladas
embravecidas
furiosas
colocadas
esponjada

Vivo esponjada
Desde que te vi otra vez.

sábado, febrero 10, 2007

El y Nosotras

He amado a un hombre,
sólo a uno.
Lo he encontrado en rostros y cuerpos distintos
a través de interminables calendarios.

Lo he reconocido por el canto de pájaro con que mueve las manos
y por esa manera peculiar con que me mira, a veces sin quererlo.
En ocasiones ha sido solamente cosa de olores conocidos,
en otras ha sido cosa de razones.
Verdades.

Me ha hablado en español, en francés, en inglés, en portugués,en árabe...
y en esos idiomas infantiles que susurran las parejas cursis.

Con él cabalgué en moto potreros verdes,
me trajo libros de regalo, me hizo reír,
me contó de ciudades desconocidas de otros continentes,
me enterneció su risa escandalosa, su delicado gesto,
me mostró el camino , el ojo hondo del fuego,
me navegó despacio, me despertó los peces, me trajo flores...
con él asumí riesgos y lloré muchas tardes.

Por él quise morir muchas veces.
Por él mismo viví.

Fue él, el que lanzó piedrecitas tímidas a la laguna del encanto
en tardes de sosiego.

Me salvó, lo salvé, nos salvamos.

Cazamos mariposas para vestirnos con ellas,
cocinó para mi, me nombró su reina, leyó conmigo poemas y me cantó canciones,
comimos mandarinas para luego perfumarnos con las cáscaras.

Entramos desnudos al mar, bebimos de la lluvia como iniciados,
atravesamos ansiosos aduanas y aeropuertos,
reptamos andenes con maletas cargadas de regalos,
abrimos un paraguas para sostenerlo a cuatro manos,
y sin guantes.

Me presentó amigos nuevos,
me sacó a bailar boleros -entornados los ojos de galán enamorado-
me colocó con gracia una pulsera de oro en la muñeca
y un anillo espejo de luz entre los dedos.

Me sostuvo, me contuvo, me dio de beber en el hueco de su pecho.
Lo lloré.

Acomodó sus brazos para que yo me acomodara,
sacudió las almohadas para que yo soñara,
medimos juntos cada palmo de la Habana Vieja,
soñamos nuevos mundos desde aquel malecón de oro,
nadamos luego el Golfo de Nicoya pescando atunes , macarelas,
algas fosforescentes...
comiendo ostras con cebolla morada.

Entramos de nuevo al vientre de la madre elevados en velero,
me contó los cabellos y nombró cada uno de mis poros,
me dijo que era linda y me rascó la espalda
allí donde mis manos no alcanzaban.

Me dio , le di y nos dimos todo muchas veces.

Me robó el más apasionado de los besos
una madrugada cualquiera enfrente del Cuartel,
en una calle de Alajuela, debajo de los mangos,
de noche en Fraijanes sus manos dibujaron corazones en mi espalda.

Nos poseímos en Managua y manchamos sábanas de sábanas.
Mercedes Sosa, Chico Buarque y Silvio Rodríguez
nos dieron serenata.
Me besó delicado en el Café Tortoni,
allí tomamos un café.
Volvió siempre a besarme y dio igual si en Coral Gables o en el Paseo del Prado,
debajo del mar en Punta Uva o en La Quinta Avenida ,
la de la isla y la de las tiendas finas,
arrebolado ante las aguas mansas del Sena,
en Nueva York bailando salsa,
o bañado por la espera de la luna liberiana.

Por él me desabroché la blusa y todos los sentidos,
hice silencio en habitaciones prohibidas,
me deshice, me hice y me rehice
haciendo cola en moteles y hoteles de pésima reputación.

Por él hice llamadas incómodas y colgé en cuanto me atendieron,
por amarlo fui herida, maniatada, vilipendiada y admirada.
Martirizada. Santificada. Beatificada. Hada.

A él le escribí poemas y se los mandé a la cárcel,
a la misma cárcel fui a verlo una vez.

Le envolví las piernas entre las mías cuando dormimos juntos,
le dije cosas dulces al oído...me colocó promesas entre las manos,
le besé los párpados, me besó los pechos, bebí de su ombligo,
me escribió cartas de amor, lloramos canciones tristes,
lo peiné despacio, le corté las uñas,
me sembró un hijo, quiso que lo acompañara...
tomó mi mano cuando se me rompió la fuente,
tuvo miedo conmigo muchas veces
y conmigo lloró ante las alma de Gaudí, Van Gogh, Piazzola,
Tikal y el Atitlán.

Secó mis lágrimas, me descalzó.

Juntos nos sobrecogió La Catedral de Córdoba,
la Torre Eiffel, Ellis Island, El Circo del Sol,
los pies desnudos de Chichicastenango,
los violines espontáneos de Londres,
el mar, desde la punta, en Manzanillo,
María Bethania, la Isla de Flores,
los ojos de las niñas tristes de San Salvador.

Fue él quien me enseñó a lanzar las anclas y a hacer nudos fuertes (pero fáciles de soltar)
me abrigó y compartió mi risa, mi mesa, mi cama, mis dolores,
incluso alguna misa ajena,
nadamos juntos abrazando delfines
y mundo submarinos,
bebimos champán en una playa solitaria para celebrar el año nuevo,
leyó mis recuerdos, lloró como yo misma con mis amores idos y sufridos,
rezó mis rezos, bebió mis fluidos...
me vivió.
Me perdonó.

Lo vi desvanecerse y viví para contarlo,
lavé su cuerpo enfermo con mis manos,
vestí su cadáver, lo besé con pasión antes de despedirlo,
le puse un mechón de mi cabello en su camisa,
llevé a nadar al mar sus cenizas secas.

En el mismo lugar donde el amor se nos declaró travieso
disparé por él tres tiros al aire.
Por él y para él me lanzé al agua
para que mi cuerpo se lo tragara de nuevo.

Lo despedí cientos de veces.
Me recibió.

Regresó sin llaves, de nuevo y con anteojos, tocándome la puerta.
Parqueó su carro en mi garage,
nos abrazamos con confianza después de tantos años.

Amaneció de nuevo y estaba conmigo.
Eran siempre sus manos andaluzas.
Era siempre su sudor , su beso y una misma la emoción.

Cuando me amó era quien necesité justo en ese momento
para aprender algo, subir la grada que faltaba, sembrar una semilla,
recibir lo que tocaba...

Cuando le dejé, lo dejé llorando mi partida:
el aire tiene que abrir caminos nuevos tantas veces como el corazón se lo recuerde,
y es a veces la lágrima la estrella que ilumina.

Cuando se me fue y fui yo la que quedé llorando,
se fue para que yo pudiera descorrer la cortina sola,
levantar los velos...intuir músicas recién nacidas.

De pronto vuelve con el mar y es un murmullo de gaviotas....
No lo sabe ahora y no tengo que decírselo. No hace falta.

“amo el amor de los marineros,
que besan y se van…”

Fue el mismo y es en todos
el que desató la música de mis fibras,
el que me hace desplegar los muelles desde la orilla del miedo,
el mismo fogoso duende que se me asoma en sueños
y vive de nuevo conmigo lo único que los dos sabemos
y me dice y se desdice y viene y va siempre bailando amores.

He amado a un hombre.
Ha sido sólo uno.
Uno.

He sido tantas mujeres...
tantas...

una distinta con cada cuerpo moreno, una virgen con cada nuevo beso,
con cada músculo , con cada voz, con cada pecho distinto...
cada señal , cada espalda, cada muslo y cada nalga que he apretado con delicia.

Ha nacido una hembra nueva
con cada cuerpo ansiado que he tocado sola desde el alma y en silencio
para no despertar sospechas ni alborotar abejas.

He amado a un hombre,
sólo a uno.
Uno.

Con él he sido muchas mujeres.
Tantas.

He sido alta, frágil, delicada, rotunda, baja, pelirroja y crespa,
ancha de caderas, rubia y mulata,
dócil y furibunda.
He sido sirena y ave.
He estado callada y he reído a carcajadas.
He sido joven y más vieja.
Me he puesto trenzas para orar y me he soltado el pelo para bailar.
He tenido mil hijos e hijas como coneja,
hermosos niños de todos los colores
han bebido de mi la vida y me han hecho sangrar de gozo los pezones .

Mis piernas han sigo elásticas y esbeltas como palmeras
o tibias y esponjadas como un rollo de canela.
He lucido pechos rotundos como sandías
y pequeños y dulces como almendras.


He sido junto a otras, la única mujer para él,
la que reencuentra, encuentra y vuelve a reconocer también
a través de interminables y preciosos calendarios.

“en cada puerto, una mujer espera,
los marineros besan y se van…”

Todos los abrazos han sido siempre parte del mismo abrazo,
Todos los besos, honda humedad: el mismo beso.

Todas las flores , las mismas flores.

Las manos las mismas y sus colibríes y mariposas viejos conocidos.
Todos los hombres el mismo: El.
Todas nosotras la misma:
Nosotras:
Ella para él.

Uno.
Una.

Unificados bajo la tierra y sobre el cielo.
Arriba, Abajo.
Uno solo. Una sola.

Todo redondo, de nuevo,
y sin pecado.




( Gracias a don Pablo Neruda por su aporte en la palabra y las sales marinas )


2.26.2006

domingo, febrero 04, 2007

Anónimos y Libres

Hay países desconocidos
donde podríamos vivir
anónimos y libres,
plantar un árbol,
o más de uno,
soltar semillas,
cosechar frutas y lechugas.

Hay países desconocidos
donde podríamos morir
anónimos y libres,
plantar un árbol,
o más de uno,
sembrar encantamientos,
cosechar palabras amorosas y delicias,
recibir a los hijos y a los nietos,
arreglar los floreros,
tender la mesa,
prender la cama,
poner el fuego,
aplacar la tos,
abrir cortinas y ventanas,
separar el polvo de las pajas,
comer mandarinas por las tardes.

Hay países
donde podríamos vivir
anónimos y libres,
tan anónimos y libres,
tan anónimos y libres
tan desconocidos
y tan conocidos
como quisiéramos.

Enterrar al miedo,
tejer veraneras,
dibujar los sueños y las risas,
agradecer la lluvia, el sol,
el canto del gallo,
el café recién chorreado,
la panza abonbada de la yegua,
el relincho ardoroso de un perico,
la cola cantarina de algún perro,
la leche hirviendo en la cocina.

Hay países donde podríamos
tender la mesa,
poner la cama,
tender el fuego,
abrir las puertas y las almas
separar el polvo de las pajas,
hornear rosquillas por las tardes.

Hay países
Donde podríamos morir
anónimos y libres,
tan anónimos y libres,
tan conocidos
y tan desconocidos
como quisiéramos...

como quisiéramos.

lunes, enero 29, 2007

Hay Cosas que yo no te digo

Hay cosas que yo no te digo
porque si no te diría demasiadas cosas.

Hadas
Cosas
De más y hadas
Cosas
No te digo
Yo
Hay Cosas
Que
Yo No
T
Di
Go

miércoles, enero 24, 2007

Quien busca, encuentra

Cuando todo es niebla y bruma
y espesura
y no encuentro el camino que a vos me lleva
lo busco detrás de las palabras
lo encuentro escuchándome el corazón.

Despacito coloco mis oídos
en dirección del este de mi pecho
al norte de mi centro
al sur de mi espalda
y te encuentro allí
arrecostado, detenido, asustado
como siempre.

Qué enfermedad extraña te posee
que te impide decírmelo de frente,
que estás cansado,
que solo querés descansar
Y ya.

Aunque si me lo dijeras realmente
seguro que insisto
y te canto, te bailo, pongo música
te hago muecas y te cuento chistes
para que te rías
y con tu primera risa
recordés por qué te busco
y por qué si te busco,
siempre te encuentro.
Y por qué cuando te encuentro
se te olvidan los dolores y
te salen flores de los dedos
y caricias, y besos de todos los colores
y me abrazás y tus labios se suavizan,
se riegan...es inevitable...
y no recordás ya nada de lo que te preocupaba
y el mundo se detiene
para que solo nosotros dos lo usemos.

sábado, enero 20, 2007

Paz

¿ Querés Paz?
Buscá un espejo.
Levantá la mano.
Decí: aquí estoy y la tengo
y es un pájaro vivo y asustado.

Dale de beber gotas de miel,
recuperará la fuerza.

Abrí los brazos para recibir
merecer
dar
paz
que las alas se abran
que descubran el viento
mariposeando el día.

¿ Querés Paz?
Buscá un espejo.
Levantá tu mano.
Tomá la mía.

martes, enero 16, 2007

Valcecillo triste

Amapola
Lindísima amapola
¿ cómo puedes? …dime tu
Vivir tan sola.

¿Tan sola amapola?
hola
hola
hola Amapola
te estoy hablando a ti
Amapola sola
te traje para que te entretengas
una revista Hola
que cuenta de princesas muertas
y de príncipes solos que se emborrachan
después de haberlas asesinado

Para eso vine, Amapola,
para que no te sientas nunca más tan sola

Amapola sola
Dime cómo vives.
¿Cómo puedes seguir
viviendo así tan sola?

Para eso vine, Amapola,
para que no te sientas nunca más tan sola

Dime algo, lindísima amapola
Hola
Hola
Hola amapola sola
Al menos escúchame...

Para eso vine, Amapola,
para que no te sientas nunca más tan sola

Ves? te traje una revista Hola.
¿ no me oyes amapola ?
¿ ya no escuchas amapola?

Hola
Hola
Hola
Si no quieres ya hablar
¿Para que te has pintado los labios?
¿Y para qué el rojo vaporoso de tu falda
y esos pezones de oro besados por el aire ?
¿ y esa pose de diva,
con el pelo desplegado como vela de velero?
Amapola?

Para eso vine, Amapola,
para que no te sientas nunca más tan sola

¿Para qué te muestras así a la luz del día,
Sin nada de pudor, tan generosa?
Lánguida...lanzada, lanceolada...

Amapola Sola…
descarada, impúdica,
cualquiera, zorra,
puta, vulgar, cochina, te deseo,
quiero morderte la carne.
No te quedes más callada,
me estás haciendo sentir a mi solo.

Porque vine, Amapola,
para que no te sientas nunca más tan sola
ni yo tan solo.
Tan solo
Solo
Solo


Solo tu me lo sabes hacer, Amapola.

Para eso vine, Amapola,
para que no te sientas nunca más tan sola
ni yo tan solo.
Solo
Solo

Hola
Hola
¿ te molesta que te toque?
¿ te abrumará mi caricia al mediodía?

¿ Por qué no me respondes?
¿ Por qué no me sientes?

Para eso vine, Amapola,
para que no te sientas nunca más tan sola
Ni yo tan solo


No!!!
Roja, rojísima, intensa amapola sola
¿ cómo puedes tú
parecer tan viva, si muerta estás ya
lindísima amapola.

¿ Por qué me dejas sediento,
Amapola Sola?

¿ Por qué me has dejado solo,
Amapola Sola?

¿ Por qué no me esperaste?
yo te dije que volvería,
Amapola Sola.

Para eso vine, Amapola,
para que no te sientas nunca más tan sola
Ni yo tan solo


Fue duro vivir, lo sé,
Así tan sola.
Es mi culpa por no haber vuelto ayer,
Amapola.


Ha de haber sido amargo
Morir de amor, así,
Lindísima amapola,
Tan triste y sola.

Hola trae el entierro de la princesa también.
Amapola.

No te vayas sola.
No me dejes solo.
No me dejes solo.

Para eso vine, Amapola,
No me dejes solo
para que no te sientas nunca más tan sola
No me dejes solo

Descansa tu primero,
no me dejes solo
Amapola
no me dejes solo
que yo a tu lado quedaré
no me dejes solo
solo
no me dejes solo
solo
no me dejes solo
solo
no me dejes solo
no me dejes



no.

viernes, enero 12, 2007

Don Mario y Don Ronald





Se murió un día Ronald Reagan y el poeta Mario Benedetti escribió un poema llamando a la celebración. Yo, amándolo como lo amo o quizá precisamente por eso, osé contradecirlo.




L
ama don Mario a celebrar
la muerte de don Ronald.

Es don Mario un hombre hermoso
que merece todos mis respetos,
mi cariño,
mis amores.

Fue don Ronald un viejo horroroso
con poder,
un sátrapa ignorante:
el sumun de todas las más esdrújulas barbaries,
y ahora ha muerto.

Ha muerto don Ronald
y lo entierran con honores
y cantos y sirenas y loas y vítores
y con esos mismos himnos ambivalentes y patrioteros
con que igual entierran
a justos que a pecadores.

Y llama don Mario a celebrar
pero yo no puedo.

No puedo porque el muerto ya descansa,
no puedo porque el muerto ya no es don Ronald:
sino solo aquel bello bebé que un día cualquiera y hace tanto
iluminó con su primera risa infantil
los brazos de un padre
y el regazo de una madre…
la ilusión por delante. Solo ella.

¿ Qué lo hizo transformarse en esa mueca?
¿ de qué caminos se desvió para pisar a tanta gente?
¿ qué piedra de toque?
¿ qué señal?
¿ qué momento?
Qué terrible!

¿ Y por qué don Mario sí es justo,
y bello, y hermoso,
y le canta al amor besando con palabras casi un siglo de humanidad maravillosa?
¿ qué bendición?
¿ qué delicia?
¿ qué señal?
¿ qué gozo?
¿ qué lo hizo mantener esa inocencia?
¿ multiplicar los amores, y los peces, y los mares y los sueños de tantos de nosotros?

Cuanto muera don Mario celebraré la vida.

Celebraré con bombos y platillos
a aquel bello bebé al que el destino
le depararía unos bellos bigotes blancos
y unos ojos de sabio enamorado que me miran
a través de las fotos y los árboles.

Ha sido ese tierno niño fresco
el que encendió no solo los brazos
de su padre sino los de tantos padres que sufrían,
que llenó de aromas y canciones
no solo los pechos de su madre
sino también los pechos
de tantas desesperadas madres,
que lanzó al universo versos como ramos encantados,
y solo por el gusto de compartir
y ver con asombro qué pasaba.

A don Mario: cuando muera:
Agradeceré a la vida haberlo conocido.
Celebraré.


Pero por el otro:
Por la muerte del otro no celebraré.
No merece mi júbilo le ocupe
en esos menesteres.

jueves, enero 11, 2007

Parir

Ver lo mismo con otros ojos
darle vuelta a las cosas
ponerlas al revés,
observar, con asombro qué sucede,
qué cosa nueva
se nos descubre.

Sorprendernos de lo que es capaz
de producir
un aparentemente simple
cambio de punto de partida,
descolocamiento de costumbres,
reacomodo de fuerzas y lugares,
aunque sean las mismas,
seamos los mismos
y desde el mismo lugar
nos enfrentemos
a las mismas cosas.

La diferencia la hará la mirada
y a partir de allí
estallará el asombro,
ante nosotros,
llorando de gozo,
como un niño recién nacido.

miércoles, enero 10, 2007

"Gracias por llamar"

“Gracias por llamar…marque su clave de seguridad seguida de la tecla número…”

Dedito que marca ilusionado.
Oreja se coloca emocionada. Corazón que brinca.

“Ud no tiene mensajes nuevos”

La misma voz, de esa misma mujer anónima al mismo tiempo cómplice y confidente. La misma que me dice que no estoy en tu lista de prioridades una vez más, que soy un recuerdito rosado que querés que el tiempo deje marchitar…para que no te duela nada más, para seguir adelante por el camino que has emprendido y que no me incluye.

“Ud. no tiene mensajes nuevos”

Y yo soñando con escucharte, con que me digás…"¿ qué vas a hacer esta noche…te invito a ser felíz, iremos a la luna….la ruta dímela tu”…porque sí tengo frescos aún mis dedos entre tu pelo y me conozco los lunares caminos que llevan a tu espalda, al olor que se te escapa de la nuca y me perfuma el deseo de esa manera desatada…porque aún sueño con caminos infinitos de tu mano, adornados de malinches y pájaros y ventoleros…porque no hay mensajes nuevos en el aire, porque sí, porque no…porque un tal vez y un “dame tiempo” es el único bejuco estirado del que aún estoy guindando enamorada…qué desencantos, qué desencuentros, qué desmotivos, qué desazón y qué movimiento telúrico…qué cosa, qué cosa…

190 de nuevo.
Clave de nuevo.
Una vez más.

Dedito que marca ilusionado.
Oreja se coloca emocionada. Corazón que brinca.

Y la misma señora que repite y repite la misma historia, para que me de cuenta que es cierto, que no hay mensajes nuevos. Que me lo crea de una vez.
Y pare, de una vez, de contar.

lunes, enero 08, 2007

Alimento

Cada día la misma historia:
el fuego, la olla, el agua que hierve.
La leche.
Y de nuevo…de repente:
las pelotitas,
los grumitos,
las espesuras.
Y le doy vuelta al caldo de nuevo
y de nuevo
las pelotitas,
los grumitos,
las espesuritas...
y que más rápido, sí,
que le doy vuelta más rápido
y nada.

El fuego, la olla, el agua que hierve.
La leche.

¿ Cómo deshacer tus ojos dulces
dentro de estas humedades que me hierven?

¿ Cómo lograr que floten ,
se evaporen, se disipen.,.vuelen?

Es que este amor se me apelota,
es demasiado el fuego,
demasiado alto.
Demasiadísimo fuerte.

¿ Cómo apagarlo?
¿ cómo bajarle la fiebre a las manos apetentes?
¿De dónde pensando en tu pecho arbolado, el hielo?
¿De dónde soñando con tu caricia, la paz?
¿De dónde , amor…de dónde?

El atol se me espesa
sin remedio.

Y es mi alimento
y por eso después
ando estreñida.

Necesito un colador.

domingo, enero 07, 2007

Agua

Víctor:

Quisiera llegar hasta vos como la lluvia,
con el agua,
constante, callada, discreta
mojarte
resbalarme por tu cara, tu cuello,
tu espalda...
bajar hasta tu ombligo,
tus muslos y tu sexo....
despojarme de carnes,
de años, de cicatrices,
acudir ligera, leve, delicada.

Atreverme a ser
lo que ya no soy
y siempre he sido.

Mayo 13, 2003

sábado, enero 06, 2007

Darte Arte

“…darte arte”

Alejandro Sanz




Al verte me desato toda.
Crezco, me enfurezco,
me ruborizo.
No encuentro dónde acomodarme,
Parezco gallina, gata, leona, perra,
paloma,culebra,
es un desasosiego, una cosa tremenda
de animala hembra y encerrada.

Es que es el encierro no tenerte,
es la jaula, las manos mudas, secas las alas,
que te me escapés a cada instante
que no pueda hacer nada para tocarte,
solo tocarte…
solo, solo, que no estés más solo,
solo besarte…
solo beberte despacito y a sorbos,
comerte,morderte, degustarte
envenenarte…poseerte,
anidarte…acunarte, amamantarte,
sudarte, despeinarte…
escalarte….darte, darte…
“darte arte” canta Alejandro
y se desgarra el pecho
para que se le asome el corazón partío.
El encierro
de no tenerte, en fin,
me animala
me duele, me enfurece…
me llora, desespera…me llueve
me desata
al verte.